Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Reseña: El húsar

Una pequeña gran novela. Ante eso nos encontramos.


Esta es la primera obra literaria de Pérez-Reverte, pero no es, sin embargo, el trabajo de un novato. El autor más vendido de nuestra nación tenía ya los 35 cuando esta obra vio la luz, lo que se traduce en una estructura muy concreta, absolutamente correcta, y un lenguaje adecuado al tema.


La superficie de la novela es sencilla: en unas 150 páginas, se narra el bautismo de fuego de un joven de la caballería francesa, de los orgullosos húsares, en lo que él espera un continuo patear de culos españoles. Se compone de siete episodios (todos con títulos femeninos: la noche, la madrugada, la mañana, la batalla, la carga,...) en los que aparecen la preparación y los nervios antes de la lucha, la incomprensión por su objeto, y el dolor final. El joven, que debe guardar las apariencias frente a sus compañeros (valentía y arrojo, mujeres y alcohol), sostiene sin embargo algunas ideas particulares (sobre todo, cuando empieza a ver que los cadáveres no tienen el aspecto majestuoso que él había imaginado, además de que son despojados de algunos objetos en el mismo campo de batalla).


Rascando un poquito aparecen dos temas bajo esta línea principal. Por un lado, la resistencia a ultranza de los españoles (tropas, milicias o meros habitantes), que siempre son vistos desde la lejana perspectiva del húsar protagonista. Por otro, la inutilidad de la guerra y el sacrificio de valiosos jóvenes por unos cuantos ricos bien aposentados.

El húsar se lleva cinco plumas, según mi nueva clasificación.
A pesar de su sencillez expositiva, sólo rota por algunos flashbacks, el texto conforma una obra genial que refleja los sentimientos enfrentados de una época difícil.
Completamente recomendado para todo aquel interesado en el trasfondo de la Guerra de Independencia española o la literatura bélica en general.

3 comentarios:

  1. Vaaaya. ¡Cuánta pluma!


    He de reconocer que la primera vez que leí el Húsar, allá en mis años mozos, me sentí ligeramente decepcionado. Acababa de devorar (si, literalmente) "La Sombra del Águila" e iba con una ida preconecebida. Tras la segunda lectura, al día siguiente, lo que ya me había parecido una novela corta excelente, me encantó personalmente.

    Así que eso, que buena elección.

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  2. Si bueno, es que en una semana, puedo releer el mismo libro. Soy así.

    Y desde luego, el Húsar es una puñetera maravilla y algo que permite darse cuenta de verdad de lo que es la guerra. Contada por alguien que ha visto mucha, pero desde el punto de vista de un bisoño.

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    1. Muchas gracias por tus comentarios, Gui.

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